Alteraciones
neuropsicológicas y estructurales en los trastornos de la conducta alimentaria
¿Síntomas o factores premórbidos?

Juana
María Fernández Galbis. Dipl. Nutrición humana y dietética. Lic. Psicología

Diferentes
estudios ponen en evidencia la alteración y disfunción de mecanismos neurales y
estructuras cerebrales que podrían explicar las diversas manifestaciones
observadas en los trastornos de la conducta alimentaria (de aquí en adelante
TCA). Hallazgos como el bajo volumen cerebral y la hipoperfusión sanguínea
encontrado en diferentes regiones cerebrales, alteraciones en los
neurotransmisores, bajo rendimiento en test cognitivos y alteraciones en las
funciones neuropsicológicas antes del desarrollo del trastorno sugieren que se
trata de factores premórbidos. Es difícil determinar las relaciones causales
entre dichas observaciones y los TCA, por un lado por la gran cantidad de
factores psicológicos, biológicos y sociales que interactúan en la génesis de dichos
trastornos y por otro, aun quedando demostradas las vías neuronales y regiones
alteradas, por la interconexión e interacción de las vías cerebrales que
dificultan la diferenciación de factores primarios causales y factores de
vulnerabilidad de aquellos secundarios o expresión de las consecuencias del
trastorno y la malnutrición, como las alteraciones endocrinas, el ánimo
disfórico o la falta de control de impulsos. ´

El
hecho de que algunos parámetros no se normalicen a pesar de la recuperación
clínica y de la ganancia de peso hace pensar en factores de vulnerabilidad y
factores genéticos, pero la escasez de estudios, la variabilidad de las
muestras y las diversas metodologías utilizadas en los diferentes estudios
dificultan esta línea de estudio que se encuentra todavía en desarrollo. Dada
la escasez de estudios, se hace necesario seguir investigando, tratar de
identificar las áreas y circuitos cerebrales implicados en el síndrome clínico
de los TCA para poder así determinar las posibles causas, intervenir en fases
iniciales y avanzar en el tratamiento de las mismas. Por otro lado, el
conocimiento exhaustivo y profundo de los parámetros que sí se normalizan tras
la recuperación podrían suponer herramienta clave para diagnóstico y
monitorización del tratamiento.

La
complejidad de la interrelación de factores en la génesis y mantenimiento de
los TCA dificulta enormemente la tarea de identificar factores premórbidos y de
vulnerabilidad y diferenciarlos de aquellos síntomas secundarios o consecuencia
del trastorno. Existe una compleja interconexión e interacción de vías y
circuitos del cerebro. De este modo los TCA pueden ser consecuencia de las
alteraciones en un área o vía que regula la cognición, emoción, apetito o la
percepción visual así como dichas alteraciones pueden ser expresión de la
desnutrición y manifestaciones clínicas secundarias a dichos trastornos.

En definitiva, el conocimiento exhaustivo
tanto de los factores predisponentes, precipitantes y de mantenimiento como de
los medios para evaluarlos abren un nuevo camino en la evaluación y tratamiento
de los TCA, así como en la descripción de grupos de riesgo y planificación de
estrategias de prevención y tratamiento.

Palabras
clave:
neurobiología, conducta alimentaria,
vulnerabilidad, area cerebral, patogénesis, Etiología, causas, cambios
cerebrales, alteraciones cognitivas, procesamiento cerebral, neuroimagen TCA,
Neurobiology, Eating disorders, neuropsychology, disturbi alimentari,
alterazione cerebrale.